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El Discurso del Embajador Lyu Fan en la Jornada:China, una potencia en continuo crecimiento
2016/06/06

Estimado Sr. Juan López-Belmonte

Estimados invitados,

Señoras y señores, buenos días.

Ante todo, quiero agradecer a la Cámara de Comercio de Madrid por su dinámico empeño en impulsar la cooperación entre China y España.

Hoy día, la comunidad internacional sigue muy de cerca a China y sobre todo su economía, de cara a su creciente desarrollo en los últimos años. En los medios de comunicación vemos con frecuencia informaciones sobre la economía china, algunas de ellas poco objetivas. Cuando algunos datos a corto plazo no son los deseados, se sostiene que esta economía va a caer en picado; cuando se presenta alguna recuperación, se comenta que ya no habrá ninguna dificuldad. Todo ello confunde a menudo al público.

En fin, ¿cómo hay que valorar la economía china? ¿Cuáles son sus perspectivas de desarrollo? ¿Cuáles son las oportunidades para la cooperación entre China y España?

Respecto a estas cuestiones, quiero dar algunas opiniones mías sobre la base del XIII Plan Quinquenal, elaborado en marzo pasado por el gobierno chino.

En 2015, cuando la economía mundial se mostraba apática, la economía china creció un 6,9%. Estadísticamente, este porcentaje es el más bajo registrado en los últimos 25 años, pero el volumen económico total de China ha superado los 10 billones de dólares. Por eso, es poco viable mantener sobre esta base un crecimiento de dos dígitos, porque no concuerda con la ley objetiva del desarrollo económico. De hecho, si una economía cuyo volumen supera los dos billones de dólares puede lograr un crecimiento de más de 2,5%, ya es un éxito poco común en el mundo. De acuerdo con un informe del Fondo Monetario Internacional, el crecimiento de 6,9% de China equivaldría al 14% de su crecimiento registrado en 2009. En 2015, la economía china aún contribuyó el 25% a la economía mundial.

En nuestra reforma y apertura de cerca de 40 años, hemos sufrido múltiples crisis económicas globales o regionales, y es cierto que hemos tomado políticas de estímulo para superar las dificultades. Sin embargo, somos conscientes de que no podemos depender solamente de estas políticas a corto plazo para vencer la crisis iniciada en 2008; lo que debemos hacer es implementar seriamente una reforma estructural.

A finales de 2012, el nuevo colectivo dirigente de China planteó el concepto de “nueva normalidad de la economía china”. Este concepto consiste en no perseguir un crecimiento en ritmo rápido sino dar atención a su calidad, procurando que el desarrollo extensivo enfocado en envergadura y ritmo pase a ser un desarrollo intensivo centrado en calidad y rentabilidad.

También intentamos propulsar la actualización de las industrias, aplicar la reforma por el lado de la oferta, neutralizar el exceso de la capacidad productiva, y lograr que la demanda interna y la innovación sean la nueva fuerza motriz del crecimiento.

Tras la reforma de estos últimos años, se ha presentado una situación sólida de desarrollo propulsado por la innovación, se ha aumentado el contenido tecnológico de la producción, hay un nuevo auge de emprendimientos, y la economía digital se ha desarrollado en un ritmo de dos dígitos.

Desde 2013, el valor total y el ritmo de crecimiento del sector servicio empezó a superar a los del sector industrial, y en estos momentos, la participación del sector servicio en el Producto Interno Bruto ha superado el 50%, el consumo contribuye el 66,4% al crecimiento económico, las industrias de altas tecnologías y de manufacturación de bienes de equipo han mantenido un ritmo de crecimiento más rápido que las industrias generales, y ha bajado rápidamente el consumo energético por unidad del PIB.

Se ha formado una nueva economía china. En el primer trimestre de este año, respecto al mismo periodo del año pasado, el PIB ha crecido en un 6,7%; la inversión en activos fijos, en un 10,7% nominal; las ventas al por menor de los bienes de consumo de la sociedad, en un 10,3% nominal; las exportaciones aumentaron en marzo en un 18,7%, frenándose la tendencia a la baja; el índice de los precios al consumidor subió en un 2,1%; la tasa de desempleo es del 4,04%, y el aumento real de los ingresos de la población es del 6,5%.

Algunas personas dicen que las estadísticas del primer trimestre de este año muestran que la economía china ha dado un viraje favorable. Pero yo creo que hace falta esperar cierto tiempo. Muchos expertos preven que a finales de este año la economía china muy probablemente tocará fondo.

Hace poco, el Fondo Monetario Internacional ha bajado nuevamente la expectativa para el crecimiento económico global, pero ha elevado 0,2 puntos porcentuales la expectativa para la economía china, sosteniendo que el cambio del modelo económico de China ha dado resultados satisfactorios. Esto coincide con nuestra opinión.

De hecho, China dispone de gran potencial para su futuro desarrollo. Veamos los aspectos siguientes:

- En 2015, el producto interno bruto per cápita fue de cerca de 8.000 dólares, cifra que solo representa el nivel medio en el mundo;

- Geográficamente, el Centro y el Oeste del país están económicamente atrasados, existen grandes disparidades entre la ciudad y el campo, y la urbanización solo alcanza un 50%.

- En recursos laborales, tenemos más de 900 millones de trabajadores como mano de obra, y el Centro y Oeste, donde se reciben bajos salarios, pueden aceptar las industrias trasladas del litoral del Este.

- Además, tenemos más de 100 millones de personas con estudios superiores o habilidades especializadas. Ellos son capaces de ofrecer apoyo intelecual a la actualización de las industrias y mejorar su nivel.

- En lugar de bajar, el dividendo demográfico ha aumentado.

- En cuanto a políticas y medidas, de cara a la presión a la baja que enfrenta la economía en los últimos años, no hemos adoptado medidas de fuerte estímulo, y tenemos suficientes herramientas para el macrocontrol.

En marzo pasado, el Gobierno ha elaborado el Documento Guía del XIII Plan Quinquenal de Desarrollo Económico y Social. Este documento ha hecho disposiciones detalladas y sistemáticas sobre cómo transformar el potencial en un crecimiento real y sobre el futuro desarrollo económico del país.

En los próximos cinco años, la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada va a entrar en la fase más dura. Tenemos que adherirnos a la concepción del desarrollo caracterizada por la innovación, la coordinación, la ecologicidad, la apertura y la compartición, para mantener un ritmo de crecimiento medio superior.

Lo que procuramos es que en el 2020 el producto interno bruto y la renta per cápita de la población urbana y rural sean el doble que en el 2010; las industrias asciendan a la gama media superior; nuestro país pase a engrosar las filas de los países innovadores y fuertes en personal cualificado; el nivel de vida del pueblo aumente continuamente; haya un desarrollo más coordinado entre la ciudad y el campo y entre regiones; mejoren el ambiente y la calidad ecológicos; aumenten las cualidades cívicas y el nivel de la civilización social; y los sistemas de diversos aspectos se hagan más maduros y firmes.

Este plan quinquenal también ha hecho directrices a los temas en los que los empresarios españoles están interesados, por ejemplo, la industria, la nueva energía, la construcción de infraestructuras, las finanzas y el turismo.

En primer lugar, vamos a ver el ámbito de industria:

China va a aplicar la estrategia de construir un país fuerte en manufacturación, y llevar a efecto el Programa Hecho en China 2025. Nuestro objetivo consiste en impulsar la integración profunda de la tecnología informática con la tecnología manufacturera, y promover que la industria manufacturera evolucione en la dirección de alta gama, inteligencia, ecologidad y servicio, con el fin de fomentar nuevas ventajas competitivas de esta industria.

Además vamos a aplicar el programa de transformación y actualización de importantes tecnologías manufactureras, y apoyar a las empresas a enfocarse en los estándares internacionales para mejorar los productos, las tecnologías, los equipos, la eficiencia enérgica y la protección ambiental. Tratamos de hacer progresos sustanciales en las áreas prioritarias para que avancen hacia las gamas media y alta.

Junto con aplicar la estrategia de país fuerte en calidad, procuramos fortalecer el control de calidad en las empresas, y crear marcas competitivas. Por otra parte, vamos a potenciar la reglamentación de los diversos sectores y la administración de acceso de las empresas, y eliminar firmemente la capacidad productiva obsoleta.

Se rebajarán los costos de la economía real, las industrias estratégicas emergentes tendrán mayor desarrollo, y su valor añadido llegará a ocupar el 15% del PIB.

El otro ámbito es el de nueva energía.

China es el primer país en el mundo en cuanto al ahorro de energía y el uso de energía nueva y renovable. A día de hoy, nuestra capacidad instalada de energía renovable representa el 24% del total del mundo, y la capacidad aumentada ocupa el 42% del mundo.

En el futuro, tenemos que seguir desarrollando con fuerza la nueva energía, para que en el año 2030, la proporción del consumo de energías no fósiles dentro del de las primarias suba al 20% aproximado, y la emisión de dióxido de carbono por unidad del PIB se reduzca en 60 ó 65% respecto a la emisión registrada en 2005. Esto no solo es lo que exige nuestro fomento ecológico, sino también será una importante contribución a la reducción de emisiones en todo el mundo.

Para poner en práctica el Plan de Acción de Revolución e Innovación de la Tecnología Energética 2016-2030, publicado recientemente, el gobierno chino ha elaborado la estrategia de internacionalizar la innovación de la tecnología energética, y está estimulando a las empresas energéticas, los centros docentes superiores y las instituciones de investigación científica a trabajar en cooperación con entidades extranjeras para llevar a cabo esta innovación.

El tercer ámbito es el de construcción de infraestructuras.

En Beijing, Shanghai y Guangzhou, se van a construir complejos de comunicaciones internacionales. Además, se construirán importantes nudos de comunicación en el Centro y el Oeste del país, y se impulsará la construcción de importantes puertos en las zonas fronterizas.

En el Noroeste, Suroeste y Nordeste del país, construiremos corredores de comunicación con el exterior y un corredor de la ruta marítima de la seda, con el fin de promover la conexión con las infraestructuras de los países circundantes. Se construirán también redes de infraestructuras, que se comuniquen con las subregiones de Asia y con Eurasia y África.

Por otra parte, vamos a apoyar el transporte internacional de contenedores y el desarrollo de trenes correo entre China y Europa, participar en la construcción y gestión de importantes puertos a lo largo de la Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI, y promover la construcción de áreas de aglomeraciones portuarias en el exterior junto con otros países.

En cuanto al ámbito de las finanzas, China seguirá aplicando la política de apertura para aumentar el acceso del capital extranjero a los mercados bancario, asegurador y de títulos, e impulsará la internacionalización del renmibi.

Otras tareas nuestras consisten en promover la apertura del mercado de capital y ampliar la apertura del mercado de acciones y el de bonos. Respecto a las instituciones financieras extranjeras, se aliviarán las restricciones sobre su emisión de bonos, inversión y transacción de bonos en renminbi en China. Nuestro mercado financiero se abrirá más al exterior.

Veamos ahora sector del turismo.

El rápido desarrollo del turismo chino tiene las siguientes características.

Una, las visitas a atractivos turísticos han sido sustituido poco a poco por viajes por todo el territorio nacional;

Dos, en las ciudades de segundo o tercer nivel hay un rápido crecimiento del número de turistas que viajan al extranjero;

Tres, los cortos viajes a países circundantes están siendo sustituidos por largos viajes a Europa, y

Cuatro, la diversidad de las formas de turismo hace que la gente pida viajes personalizadas, a su medida y de calidad.

El XIII Plan Quinquenal plantea desarrollar con energía el turismo, ejecutar el programa de mejora de su calidad y eficiencia, y fomentar el turismo ecológico, cultural, de ocio y montaña.

El último ámbito es el de la vivienda.

De acuerdo con el Primer Ministro Li Keqiang, al realizar la urbanización, China tiene que solucionar la problemática de “los tres grupos de cien millones de personas”, esto es, fijar la residencia de unos cien millones de desplazados de la agricultura en zonas urbanas, orientar la urbanización de unos cien millones de habitantes de las regiones del Centro y Oeste en lugares cercanos, y transformar los núcleos de chabolas y las viviendas precarias de las zonas urbanas —cuya población suma unos cien millones de habitantes—.

La solución de esta problemática favorecerá el aumento de la productividad laboral y el desarrollo integral de la gente, e impulsará todo tipo de consumos y la demanda de la inversión, sobre todo la demanda de viviendas.

En las regiones donde hay mucha demanda pero poca oferta de viviendas, se aumentará la provisión de terrenos para destinarlos a la construcción de viviendas. Mientras tanto, en las zonas donde hay grandes existencias inmobiliarias, se procura ampliar la demanda efectiva, con el fin de mantener un equilibrio entre la oferta y la demanda y asegurar que el mercado inmobiliario pueda funcionar sin altibajos.

Amigos, el desarrollo de China implica grandes oportunidades para España y para todo el mundo. Esto se manifiesta en estos aspectos.

Primero, el consumo.

En 2015, 120 millones de chinos salieron a viajar por países extranjeros, y gastaron 250.000 (doscientos cincuenta mil) millones de dólares en viajes, alojamiento y compras; y 13.000 (trece mil) millones correspondieron a las compras. España ha sido uno de los países beneficiarios. Por ejemplo, En El Corte Inglés de Nuevos Ministerios, el 30% de las ventas proviene de turistas extranjeros, y el 50% de este porcentaje corresponde a los chinos.

A medida que crece la economía china, la clase media de nuestro país se va engrosando, y la demanda de productos de alta calidad sigue en aumento. Mientras se espera una mayor mejora del suministro de productos chinos, España encontrará buena coyuntura para exportar a China productos de alta calidad.

La segunda oportunidad es la de inversión.

Junto con reducir las restricciones sobre las inversiones extranjeras, China atribuye mayor atención al desarrollo ecológico. Las empresas españolas con ventajas en el sector servicio y el medio ambiente cuentan con gran potencial para abrirse paso en el mercado chino.

Por otro lado, las inversiones chinas en el exterior también están aumentando. En 2015, la inversión directa no financiera de China llegó a 118.000 (ciento dieciohco mil) millones de dólares, o sea, un 14,7% más que en 2014. Según el periódico El Mundo, en 2015, la inversión china en España ha crecido en un 57%, ritmo de crecimiento que figura en el tercer lugar de las inversiones que ha hecho China en países de la Unión Europea, y muy superior a la media de su inversión en el exterior. China y España tienen por delante buena oportunidad para hacer inversiones recíprocas.

Tercero, “la Franja y la Ruta” y la cooperación con terceros.

A día de hoy, la industrialización en los países en vías de desarrollo representa enorme demanda latente. Pero, esta demanda se ve inhibida debido a la falta de fondos, así como equipos y tecnologías asequibles.

En estos momentos, España, que cuenta con tecnologías avanzadas, está promoviendo la reindustrialización, y mientras China se encuentra en la fase media de la industrialización y dispone de suficiente capacidad de producción. Ambos países podemos trabajar juntos para usar la iniciativa “la Franja y la Ruta” y la cooperación con terceros como plataformas, en satisfacción de la demanda de los países en vías de desarrollo. Así las tres partes compartirán las ganancias generadas.

El tren Yiwu-Madrid ha sido una práctica exitosa de la cooperación relacionada a “la Franja y la Ruta”. La explotación del mercado de Kuwait realizada conjuntamente por PetroChina y Técnicas Reunidas es también un buen ejemplo de la cooperación con terceros.

En los últimos 40 años, las empresas extranjeras han logrado crecer de modo impresionante y ganar muchos beneficios en medio del rápido crecimiento del mercado chino. Y queremos seguir compartiendo con el resto del mundo oportunidades de desarrollo.

Muchos empresarios aquí presentes han acumulado ricas experiencias en sus negocios con China. Confío en que ustedes serán capaces de hacer valer las nuevas oportunidades que ofrecen el mercado chino y alcanzar éxitos en nuevos emprendimientos.

Gracias.

Para sus Amigos:   
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